En esta temporada con el nombre de "Delicate", seguimos a Anna, que es una de las actrices del momento y cuyo más profundo deseo es ser madre. Una vez está embarazada empieza a experimentar sucesos extraños y a desconfiar de todas las personas de su alrededor y del mundo cinematográfico.
La temporada empieza de manera muy lenta, siendo realmente pesada, pues los primeros capítulos siguen la misma dinámica todo el tiempo y se hacen repetitivos. La trama avanza pero lo hace a ritmo muy lento. Una vez arranca a partir del episodio 3-4, empieza a mejorar y a ser muy interesante, captando mi atención. Me gusta mucho el rollo que tiene y sobre todo los personajes. Syobhan, interpretada por Kim Kardashian me ha gustado mucho, al igual que el resto de personajes. Anna, por el contrario, interpretado por Emma Roberts me ha gustado mucho, siendo un personaje pesado y a veces algo pedante por su forma de actuar y sus conductas repetitivas.
Los capítulos siguen avanzando y llegan al final, el cual no genera sorpresa, pues todo te lo ves venir, por lo que el desenlace de temporada no me ha gustado demasiado, haciéndome pensar que el director, Ryan Murphy, se ha fumado algo para hacer esta temporada. Para mi gusto carece de los elementos imprescindibles que caracteriza a la saga de American Horror Story.
Es por todo ello que esta temporada de AHS, no termina de brillar pero sí que va mejorando capítulo a capítulo, hasta desembocar en un final abrupto y con prisas que no cierra las cosas como debería. Aún así, es una temporada entretenida y me lo he pasado bien viéndola.
Puntuación: ⭐⭐⭐ (3 de 5)
