Esta nueva cinta de Resident Evil cuenta la historia de un repartidor sanitario que tiene que llevar un encargo al hospital de Racoon City, donde se verá envuelto en una auténtica pesadilla de zombies y monstruos. Dicha historia es muy entretenida, con momentos de tensión, sobre durante la primera parte de la película, que es donde el terror y la atmósfera son una auténtica pasada. Cuando transcurre esta parte, todo es supervivencia en estado puro y también resulta de lo más disfrutable.
El diseño de los monstruos/zombies me han gustado mucho y me lo he pasado genial viendo el film. Tiene un ritmo frenético y lo que más me ha gustado es la actuación del protagonista interpretada por Austin Abrams. Este personaje tiene reacciones y momentos a lo largo de la película que además de mantenerte en tensión, también resultan de lo más divertido, siendo todo una montaña rusa de emociones.
El final es del todo inesperado. Viendo los anteriores trabajos de Zach Cregger, no podría tener un final normal, por lo que su desenlace no te deja indiferente. Me ha gustado pero al mismo tiempo siento que me ha faltado algo. Es algo curioso.
Bien es cierto, que la cinta recibe el nombre de Resident Evil al desarrollarse en Racoon City, ya que poco más tiene relación con los videojuegos de la saga, pero aún así es una muy buena película que gustará tanto a fans como a los que no conozcan los juegos.
Por todo ello, la nueva adaptación de Resident Evil es hasta la fecha la mejor película de la saga, con momentos de tensión, de terror, pero también cómicos, con un protagonista que al menos a mí me ha gustado mucho.
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐ (4 de 5)






