A lo largo de esta pequeña historia que se lee en un santiamén, conoceremos a Leo y cómo se plantea a diferencia del resto de personajes la vida que lleva en un mundo donde un reloj gira en sentido inverso. No quiero desvelar nada más y animo a la gente a leerlo. Aunque no es una historia compleja tiene un aprendizaje que voy a llevar al aula con mis alumnos y alumnas, pues soy maestro de Educación Primaria.
Lo que nos enseña Leo en este pequeño relato es a no conformarnos con lo que no nos guste y esforzarnos por cambiarlo, por mejorar y salir de una situación que no resulta agradable. Eso es justamente lo que hace Leo, cambiar la situación pese a que el resto está conforme con sus vidas.
El final también me ha resultado curioso. Una reflexión sobre lo que queremos, que preguntas formularnos y cómo cambiar las tornas es lo que experimentamos en sus momentos finales.
A través de 5 capítulos muy cortos podremos experimentar todo lo que he ido contando. Me hubiera gustado un poco más de contexto y profundización en el mundo donde se desarrolla la historia o incluso la inclusión de un personaje secundario para que acompañe a Leo.
Sus capítulos, aunque cortos, no son equilibrados. Hay capítulos muy largos y otros muy cortos, que no dan tiempo a asimilar lo que ocurre.
Pese a todo eso, es un relato que se disfruta y cómo ya he dicho, comentaré con mi alumnado en clase por las enseñanzas que contiene.
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐ (4 de 5)






