Seguimos con esta relación tóxica o como queramos llamarla que tienen ambas protagonistas, en la cual ambas no pueden verse pero tampoco saben vivir separadas. A lo largo de esta temporada se profundiza un poco más en ambas protagonistas y en su forma de pensar, aunque no puedo decir lo mismo del resto, a excepción de uno en concreto. El resto siguen igual, con algunos cambios pero sin profundizar demasiado en ellos.
La historia la he sentido algo lenta, como si hubiera episodios en los que pasara muy poca cosa. Es cierto que sirve para entender más lo que hay que tras la máscara de Ava y de Déborah, pero sigue sin ser suficiente para mi gusto. Déborah ha sido la gran protagonista de la season y Jean Smart hace una actuación espectacular, al igual que ocurre con Hannah Einbinder, pero Jean se lleva la palma.
El final de temporada me ha gustado, pues te deja con una bomba que me ha dejado con intriga y curiosidad de saber más y cómo afrontarán lo sucedido. Tengo ganas de ver la siguiente temporada, la 4ª y penúltima temporada de la serie.
Puntuación: ⭐⭐⭐ (3 de 5)






