Reconozco que las primeras 200 páginas me parecieron un poco tediosas, pues no paraban de recrear la situación familiar de una de las familias protagonistas y volver una y otra vez a quejarse una de las principales, repitiendo lo mismo una y otra vez. Temía dejar el libro el tras leer una cuarta parte. Por suerte le dí una oportunidad y lo he terminado con un más que buen sabor de boca.
La historia es simple al principio, pues como otras obras literarias, la narración se produce desde el punto de vista de diferentes personajes que poco a poco van interconectándose sus historias y creando una en común. Sin embargo, página a página se va generando una trama que no es tan simple como lo parecía en sus inicios y es una auténtica maravilla. Por supuesto la narrativa ayuda a que te adentres en este universo de una manera atrapante, y conforme van pasando las páginas, todo te atrapa más y más.
Aún así, la historia no podría alcanzar el nivel que tiene si no fuera por los personajes. Todos los personajes me parecen profundos, complejos, con sus personalidades tan marcadas que hace que a todos les cojas cariño de cierta manera, o le cojas cierta repulsión por su actitud. Estos personajes están creados para transmitir el sentimiento que he tenido hacia ellos. Me han gustado mucho todos ellos y ellas.
El final me ha dejado con muchas ganas de continuar con el segundo libro, pues los personajes evolucionan mucho desde su inicio hasta llegar al desenlace de esta primera parte de la trilogía y todo lo que ocurre es mucho más que interesante. Seguiré leyendo los dos siguientes libros, pues este primer libro me ha sorprendido más de lo que creía en un principio.
"Las naves de la magia" es por tanto el inicio de una saga de fantasía que pese a tener un ritmo inicial pausado y algo lento, mejora considerablemente a partir del primer cuarto de la historia, no parando hasta terminar con un final que te deja con ganas de más.
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐ (4 de 5)

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